20130217-180911.jpgEl servicio que se presta por parte de un fabricante o distribuidor, tanto el que se ofrece durante el acto de compra como el postventa, puede llegar a ser un factor determinante en la decisión de compra.

En el mercado alimentario la competencia entre los operadores es muy grande. El servicio que prestan las empresas, además de fidelizar a los compradores, permite diferenciarse de la competencia y, a la larga, permanecer en el mercado.

Todo esto es más importante actualmente, ya que, por la crisis económica, el mercado cada vez está más focalizado en el precio y, por ello, es complejo hacer que los consumidores paguen un precio superior por bienes o servicios que consideran semejantes.

Hay muchas empresas que no son conscientes de esto y tratan al cliente bastante mal, piensan que teniendo un buen producto ya es suficiente, y ¡nada mas lejos de la realidad! Los productos se terminan copiando. En cambio, lo que no se puede copiar es la forma de relacionarse con sus clientes. Ahí está la diferencia y hace que un mismo producto sea percibido distinto por el consumidor.

Hay cientos de ejemplos de servicios ofrecidos a los clientes. Desde los de “toda la vida”, como llevar la compra a domicilio u ofrecer un descuento por ser un “buen cliente”, hasta los nuevos servicios como “wifi gratis”, o la atención personalizada e individualizada.

20130217-181333.jpg

El servicio es un elemento que puede hacer que el comprador tenga mucho más aprecio por la marca. Está íntimamente relacionado con el concepto de experiencia de compra.

También, hay muchas empresas que consideran que el servicio hay que prestarlo durante la compra, haciendo experiencias de compra inolvidables, pero descuidando el servicio postventa. Cuando aparece algún problema, y el consumidor recurre a la empresa buscando una solución, se desentienden por completo.

Este tipo de servicio no es nada nuevo. Ya es viejo aquello de “si no queda satisfecho, le devolvemos el dinero”. Descuidar el servicio después de la venta, hace que la inversión inicial para captar al comprador haya sido estéril. Ese consumidor hablará mal del producto, de la marca y de la empresa y un cliente insatisfecho es la peor publicidad.

Cuando se habla de estrategias de valorización de productos difícilmente diferenciables, normalmente por ser comodities, el servicio puede jugar un papel decisivo y relevante.

Ser distinto es ofrecer una experiencia de compra y posterior, única, diferente y satisfactoria y así ganar a los clientes de por vida.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInBuffer this page